Queso Manchego

Ciertamente es el queso de oveja más popular en España, y el más reconocido fuera de nuestras fronteras.
Se trata de un queso con un formato muy característico y definido,
debido al antiguo empleo del cincho de esparto que graba en zig-zag su lateral cilíndrico
y las tablillas de madera que se utilizan de base para su prensado
y que marcan, a su vez, la típica espiga o “pleita”.

El Queso Manchego con Denominación de Origen Protegida, se elabora exclusivamente con leche de Oveja de raza Manchega, siendo ésta su característica principal y resultado de un perfecta simbiosis entre animal y entorno. En estos extensos pastizales que rodean la región manchega, es donde se dan las condiciones óptimas de manutención para estas ovejas que proporcionan a la leche que producen un amplio espectro de matices y sabores.


A la hora de hablar del Queso Manchego, es obligado citar la más universal obra de la literatura española “Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes. Sin duda alguna, este texto refleja en varios de sus capítulos la importancia que adquirió, y que aún tiene, el Queso Manchego en la gastronomía y ha servido para dar a conocer tan suculento manjar a nivel mundial.

Don Quijote de la Mancha

En su elaboración hay que cumplir escrupulosamente las normas establecidas por el Consejo Regulador, organismo que se encarga de velar por la autenticidad de todas y cada una de las piezas que se elaboran, sometiendo a exhaustivos controles cualitativos tanto la leche como los procesos a los que ésta es sometida para obtener el producto final.

Son quesos madurados un mínimo de 60 días, y la gama comprende desde el semicurado al añejo, pasando por el curado y el viejo. Quesos de pasta prensada, firme y compacta; con ojos pequeños y desigualmente repartidos y forma cilíndrica con caras sensiblemente planas. Su corteza es dura, presentando las impresiones de los moldes o “pleita” en la superficie lateral y de la “flor” en las caras planas. Su pasta es de color variable desde el blanco hasta el marfil amarillento, según su tiempo de maduración. En cuanto a su sabor, es agradablemente ácido, fuerte y sabroso, y que se transforma en levemente picante en quesos muy curados. Regusto muy agradable y peculiar que permanece en boca deleitando al consumidor durante largo rato. En definitiva, atesora el sabor característico de la leche de Oveja de raza Manchega.

Localización y características del clima 

Geológicamente, La Mancha, de horizontalidad casi perfecta, es una llanura situada en la Meseta Central de la península ibérica que se asienta sobre suelos calizo-arcillosos del Mioceno (tercer período de la Era Terciaria), y con una altitud sobre el nivel del mar que estriba entre los 650 y 800 metros.

Soportando un clima continental extremo, de inviernos muy fríos y veranos sumamente calurosos, y con grandes oscilaciones térmicas que en ocasiones pueden alcanzar los 45ºC, lluvias escasas (su pluviometría es menor a los 400 litros por m2), vientos variables y cielo despejado en el 80% de los días del año, hacen de ella una región árida, de escaso arbolado de hoja caduca y con abundantes plantas salinas que son muy apropiadas para el pasto del ganado ovino.

Estos factores hacen que el terreno destinado a los pastos esté formado, generalmente, por sustratos ricos en calizas o margas, cuya vegetación potencial es un bosque con árboles y arbustos que se conservan verdes todo el año. A ellos se suman los majadales, donde se concentra el núcleo más importante de leguminosas que, al ser abonadas por el propio ganado que los pastorea, se enriquece y recicla de forma constante dando al otoño manchego un verdor característico.

Otro alimento importante para el pastoreo de la oveja manchega es el que se obtiene de la agricultura, que es aprovechado por el ganado cuando las cosechas han sido recogidas, sirviéndose de los rastrojos del cereal que una vez recolectado deja para el pastoreo la paja y las espigas de grano que se perdieron en la siega. Estos pastos son de gran riqueza debido a la enorme diversidad de contrastes que existe en la región manchega y que configuran una alimentación heterogénea para el ovino manchego, con las posteriores características de una leche que se convierte en la más preciada materia prima para la elaboración de sin igual manjar, dotando a este producto de un sabor único y diferenciado. Así es el Queso Manchego.

¿Cómo identificar un auténtico Queso Manchego? 

Para la verificación de la autenticidad de un Queso Manchego, a continuación se detallan tres puntos esenciales para reconocer los símbolos que lo identifican y lo hacen diferente de otros quesos que intentan imitar un producto tan singular:

En la etiqueta comercial debe figurar que se ha elaborado íntegramente con leche de oveja. También se podrá leer la palabra ‘Manchego’ en grandes caracteres.


Cada pieza debe llevar adherida a la etiqueta comercial una contraetiqueta numerada y seriada distintiva del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Queso Manchego, con su logotipo.


En la cara posterior del queso debe aparecer un disco o placa de caseína, donde también se podrá leer el término “Manchego”.


Con esta sencilla identificación, usted tendrá la total seguridad y garantía del origen y correcta elaboración de un producto Superior por Denominación. ¡¡Qué aproveche!!